¿Por qué los profesionales de la cultura le tenemos miedo a las nuevas tecnologías? Seguimos demasiado agarrados a los soportes tradicionales y las nuevas generaciones de profesionales de la cultura no se han dado cuenta todavía de la importancia de las redes sociales como herramientas culturales. En el taller gratuito que realicé la semana pasada sobre emprendizaje cultural en el I-Art, y al que acudieron 16 antiguos alumnos, me di cuenta que ellos mismos y las redes sociales/nuevas tecnologías eran para casi todos ellos como "agua y aceite".
Me encantó "abrir los ojos" a los alumnos y mostrarles que:
1. Sigue habiendo mucho dinero para cultura.
2. Hay muchos recursos on-line de información desconocidos para casi todos nosotros
3. Las nuevas tecnologías son nuestras amigas, nos van a ayudar y casi siempre... GRATIS!
por ejemplo, acabo de descubrir NING, una herramienta para crear y gestionar tu propia red social, interactuar con otras redes sociales ya creadas, subir vídeos, fotos, etc... para crear grupos de interés estrechamente relacionados. Además, esta red social se puede crear en pocos minutos.
Ya he visto algunos ejemplos como Musealogar y Grupo de Opositores a Museos del Estado, redes creadas por gestores culturales que se dieron cuenta de sus intereses comunes y que quieren mostrar y compartir información valiosa entre ellos.
¿Por qué no creáis una vosotros mismos?