Nosotros gestionamos un portal con información para "los de letras", para el sector cultural, tan en crisis como otro sector cualquiera (¿ lo está realmente, cuando representamos el 4% del PIB?) no sólo por la sociedad en general, sino por nosotros mismos, cuando nos creemos eso de "¡uf, para los de letras la única salida es ser profesor!". Nada más lejos de la realidad, a FábricaCultural (http://www.fabricacultural.com) nos llegan cientos de ofertas no sólo de empleo, sino de subvenciones, ayudas, programas europeos, premios, concursos, etc... que distribuimos a una comunidad virtual.
Corro el riesgo que mi opinión caiga como una bomba y ninguno de los lectores esté de acuerdo con lo que voy a exponer, pero por mi experiencia en el extranjero durante cinco años y por los años que llevo aquí en España trabajando, he visto a muy pocos jóvenes que agarren la sartén por el mango y se lancen a la aventura emprendedora; o que lleven trabajando desde los 16 años porque claro, según la mayoría de los estudiantes compatibilizar carrera universitaria y empleo basura (para pagarse sus propios gastos y adquirir experiencia) no es posible o que admitan que, para optar a ese empleo soñado, tengan antes que pasar por otros trabajos mal pagados si, con horarios criminales también, que no se ajustan a las expectativas de tu propio CV lo admito, pero que te permiten aprender, conocer y adquirir experiencia.
Cuando acabé la carrera, muchos compañeros optaron por hacer una segunda carrera, hacer un master y seguir estudiando hasta los 30 años. Aquí tenemos el resultado, jóvenes hiperpreparados, hipercualificados pero sin experiencia laboral, que desean tener un empleo digno y sin embargo no tienen ninguna experiencia práctica. No estoy de acuerdo, ese trabajo basura del que tanto se reniega, por ejemplo a mi me ayudó a pagarme vacaciones cuando era un pipiolo (repartidor de propaganda), conocer desde la gestión de un restaurante (trabajando como camarero), la gestión de clientes (trabajando como teleoperador), hasta a aprender inglés (trabajando como fregaplatos en Reino Unido nada más llegar). Y todo eso luego me llevó a empleos mejores.
La familia tampoco ayuda a lanzarse al mercado laboral, mejor dicho "sobreayuda" al joven al facilitarle demasiado las cosas. En Reino Unido por ejemplo, daba clases a universitarios de 19-20 años que llevaban trabajando ya 3 años y algunos se costeaban sus estudios, su alquiler e incluso sus vacaciones. Aquí hay jóvenes así, pero el porcentaje con respecto a Reino Unido es mucho más bajo. Yo he escuchado a padres casi prohibir a sus hijos trabajar con la frase de "mientras tengamos dinero, el niño/la niña no trabaja, ¡qué va a pensar la gente!, ¡que no tenemos dinero!".
Y una última cosa contra las universidades, de la que uno no sale preparado suficientemente en cuanto a experiencia laboral. Ahora gracias a Bolonia tendrán que hacer prácticas para licenciarse, cosa con la que estoy muy de acuerdo. Y tampoco las universidades tienden a dar la suficiente importancia a sus COIEs (Centros de Orientación e Información para el empleo) que pocos universitarios conocen y usan.
En definitiva y como última reflexión, que a los jóvenes les falta información si, pero no será porque haya pocos canales para ello. Y cuando leo que "nos falta motivación", uno se la busca, se la guisa y se la come, no puedes esperar que la motivación te llegue llamando a tu puerta todos los días. Parafraseando a Camacho, los "jóvenes no tienen que llamar a la puerta, tienen que derribarla". No hace falta ser canterano del Madrid para que a todos nos valga esa máxima.
Pues tienes muchísima razón! :)
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